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sábado, 26 de noviembre de 2011

DIANA (1957)



Corría el año 1959.

Severo Ochoa recibía el Premio Nöbel de Medicina, Fidel entra en La Habana y acaba con el régimen de Baptista, De Gaulle resulta elegido presidente de Francia, Ben-Hur gana el Óscar a la mejor película y Bahamontes el Tour de Francia.  Y Santiago Carrillo es elegido Secretario General del PCE en el  XI congreso del partido celebrado en Praga…

Y un disco de Paul Anka (Ottawa, 1941), publicado en España por HISPAVOX, se convierte en el disco del año e nuestro país. Con él aprendí que los ingleses hablaban de una manera muy rara, porque resulta que escribían Diana peroe pronunciaban Daiana…

El disco era un EP que tenía en la cara A las canciones  Diana y No juegues con el amor, y en  la cara B, Dime que me quieres y Te quiero pequeña.

Diana acabó siendo una de las canciones de mi adolescencia. En 1959  llegó a estar 42 semanas, nada menos, en las listas de éxitos, y 10 de ellas  como número 1. Todavía en el año siguiente, 1960, ocupó el puesto número 10 de las listas. Y Paul Anka volvió a conseguir nuevamente el disco de año en nuestro país con un EP que tenía en la cara A otro de sus grandes éxitos: Adam and Eve.

El tema que nos ocupa hoy tiene su historia. Paul era un adolescente cuando lo escribió; un adolescente de apenas 15 años, enamorado de una compañera de estudios mayor que él, Diana Ayoub. Ella era unha chica del  grupo de amigos de Paul que incluso llegó  a ser contratada como «canguro» por la familia de Paul para que cuidase de su hermana menor.

Diana y Paul fueron muy buenos amigos y pasaban mucho tiempo juntos, a pesar de la diferencia de edad e de que ella tenía ya novi., Hasta tal punto que éste sentía celos de esa relación y se lo e chaba en cara con frecuencia a Diana. Pero como tantas veces ocurre, eran celos infundados, pues ella siempre consideró a Paul como un buen amigo, sin más.. No obstante al joven no le faltaba razón, pues Paul se fue, poco a poco, enamorando de Diana.

Hasta que llegó un día, allá a principios de 1956, en que invitó a Diana a su casa, porque quería decirle que le había compuesto una canción. Muy sorprendida, Diana le pidió que se la cantase. Pero, según parece, Paul se puso sumamente nervioso (por el contenido de la letra) y salió del paso diciéndole algo así como que le tocaría solamente la música, porque no le gustaba cantar.
En la misma entrevista, Paul le comunicó a Diana que tenía pensado marcharse a New York, para probar fortuna en el mundo de la música.

Y así lo hizo poco después, con el apoyo de sus padres que siempre confiaron en su talento. Hay que decir que, por aquel entonces, Paul ya tenía estudios musicales de varios instrumentos, entre ellos de piano, e también de composición.

En New York intentó que varias discográficas le hiciesen caso, si mucho éxito, hasta que el famoso productor Don Costa, que andaba en busca de talentos para ABC-Paramout Records,  se fijó en él y le hizo una prueba, de la que quedó gratamente sorprendido.

Claro está que la primera canción que grabó con ese sello musical fue Diana, en mayo de 1957. Y fue así como una canción compuesta por un adolescente para un amor no correspondido llegó a la parte más alta de todas las listas de éxitos del mundo, vendiendo en apenas unos meses cerca de 10 millones de discos (un verdadero récord en aquellos tiempos), después de estar 9 semanas como número 1 del UK Singles Charts, e dos semanas de número 1 en el  Billboard de USA (setiembre de 1957).

Para finalizar aquí tenéis el vídeo de 1957.

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