Xa sei que é un simple baile, pero é moi especial para min. Todo ten a súa historia...
Recibiu este nome a comenzos da década dos 60 un baile de salón que se fixo enormemente popular. Chamouse así polo nome da canción que o fixo famoso: The Twist, de Chubby Checker, composto por Ballard no ano 1959 e gravado nese mesmo ano. Con este tema, Checker chegou en 1960 ó número un das listas de éxito nos Estados Unidos. Ademais ten o récord de ser o primeiro single que conseguía este posto en dous anos diferentes, xa que de novo foi número 1 en 1962. Podedes escoitalo ó abrir a páxina de Checker ou aquí mesmo: THE TWIST
3
comentarios:
Nando
dijo...
Sobre la ignorancia y/o el desconocimiento...
Hablaba en un comentario anterior sobre las ganas de ponerme un día a hacerme un organigrama de estilos de jazz y sus grandes intérpretes y composiciones. Por tanto, y haciendo alusión a tu post anterior, si era un ignorante jazzístico (anótate el palabro), también lo soy en el mundillo del swing. Pero al tiempo...
Y que decir del twist... a todo más aquellos versos "C'mon, let's twist again, like we did last summer..." que si no me equivoco eran de Chubby Checker y que forma parte de uno los temas inmortales de la música.
Del baile, pooooooor supuesto, ni pajolera idea.
Por añadidura decir también que ni pajolera de CUALQUIER otro baile que se me ponga delante. Yo toda la vida fuí un deportista de la discoteca, especialidad de barra fija, y aquello del baile... Recuerdo que más de una lo tiene intentado cuando ponían la odiosa salsa de todo a 100 de estos artistillas latinos que surjen como setas de otoño tras la lluvia (toma poesía), y abandonar la batalla dos minutos despues tras un repertorio de pisotones, choques y descompases fuera de toda lógica.
Es justo decir que tampoco nunca hice esfuerzo alguno en intentar comprender el arte del bailoteo. Lo mío era el rock y el metal, que con mover la cabeza de arriba a abajo y rascar un bolsillo con una mano mientras con la otra hacías escalas imposibles en un mástil de fantasía, ya estaba solucionada la coreografía. Y si además sabías llevar con el pié los compases del doble bombo ya eras dios.
Claro que en eso, las macizas bailongas de latinadas no se fijaban, y ahi perdía yo todo mi sexapíl... :)
Desde aqui un homenaje a Sonia, que lleva 13 años y pico intentando que baile... sin fortuna... :P
Pois xa ves, Nandiño, eu son peor. Eu intenteino e (¡asómbrate!) de rapazolo comprei un curso de baile...Recordo poñer as plantillas pola barbería e intentar facer algo con xeito. Ainda resonan as risotadas de miña nai. Así que, ó final, coma tí, o meu deporte tamén era de discoteca (ou salón de baile), especialidade levantamento de vidrio... Pero xa velités ti: o twist doume a vida.
3 comentarios:
Sobre la ignorancia y/o el desconocimiento...
Hablaba en un comentario anterior sobre las ganas de ponerme un día a hacerme un organigrama de estilos de jazz y sus grandes intérpretes y composiciones. Por tanto, y haciendo alusión a tu post anterior, si era un ignorante jazzístico (anótate el palabro), también lo soy en el mundillo del swing. Pero al tiempo...
Y que decir del twist... a todo más aquellos versos "C'mon, let's twist again, like we did last summer..." que si no me equivoco eran de Chubby Checker y que forma parte de uno los temas inmortales de la música.
Del baile, pooooooor supuesto, ni pajolera idea.
Por añadidura decir también que ni pajolera de CUALQUIER otro baile que se me ponga delante. Yo toda la vida fuí un deportista de la discoteca, especialidad de barra fija, y aquello del baile... Recuerdo que más de una lo tiene intentado cuando ponían la odiosa salsa de todo a 100 de estos artistillas latinos que surjen como setas de otoño tras la lluvia (toma poesía), y abandonar la batalla dos minutos despues tras un repertorio de pisotones, choques y descompases fuera de toda lógica.
Es justo decir que tampoco nunca hice esfuerzo alguno en intentar comprender el arte del bailoteo. Lo mío era el rock y el metal, que con mover la cabeza de arriba a abajo y rascar un bolsillo con una mano mientras con la otra hacías escalas imposibles en un mástil de fantasía, ya estaba solucionada la coreografía. Y si además sabías llevar con el pié los compases del doble bombo ya eras dios.
Claro que en eso, las macizas bailongas de latinadas no se fijaban, y ahi perdía yo todo mi sexapíl... :)
Desde aqui un homenaje a Sonia, que lleva 13 años y pico intentando que baile... sin fortuna... :P
Alapadedió
Pois xa ves, Nandiño, eu son peor. Eu intenteino e (¡asómbrate!) de rapazolo comprei un curso de baile...Recordo poñer as plantillas pola barbería e intentar facer algo con xeito. Ainda resonan as risotadas de miña nai.
Así que, ó final, coma tí, o meu deporte tamén era de discoteca (ou salón de baile), especialidade levantamento de vidrio...
Pero xa velités ti: o twist doume a vida.
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